Martin Huete

¿Es la inversión pasiva automatizada para todos los patrimonios?

Una de las preguntas más recurrentes que existen actualmente en el modelo de negocio de los “robo advisor”, (gestores automatizados), es acerca del tipo de cliente que contrata alguno de estos servicios de inversión y también si este modelo de inversión, es para toda clase de inversores.

En mi opinión y recogiendo las experiencias de países donde este modelo de inversión automatizada ya lleva mucho más tiempo funcionando como EEUU, podríamos catalogar  estos  5 tipos de perfiles, como potenciales usuarios  de un gestor automatizado.

1.- Asesores Financieros

Como es sabido, en España, para ser legalmente asesor financiero o estas en nomina de alguna entidad de crédito o empresa de servicios de inversión, o eres agente en exclusiva de alguna de las anteriores figuras o constituyes una EAFI. El resto de supuestos asesores financieros, que no cumplen estos requisitos, son simple y llanamente intrusos.

¿Por qué un asesor financiero debe apoyarse en un servicio de “robo advisor”?. En EEUU existe cada vez más, una tendencia basada en que compañías especializadas en asesoramiento financiero, deciden trabajar conjuntamente con “robo advisor”, en vez de competir con ellas y de este tipo de alianzas, surgen interesantes sinergias para ambos.

Los asesores financieros tienen una herramienta sencilla y fácil para hacer el “asset allocation” así como su ejecución práctica, y poder centrarse en otros aspectos del asesoramiento financiero; por otro lado, los gestores automatizados encuentran un nuevo canal de distribución y ofrecer un asesoramiento más integral y humanizado, para aquellos clientes que lo demandan, que en muchos casos no pueden o no saben dar.

Lamentablemente, muchos de los asesores financieros en España, siguen pensando que su verdadero valor sigue radicado en el “asset allocation”, en la selección de valores y fondos, y en tratar de adivinar cuando estar o no en los mercados, cuando la realidad empírica demuestra que es un ejercicio tan fútil como inútil y que realmente podrían añadir mucho más valor, en otros aspectos necesarios para una correcta planificación fiscal y financiera.

A ello, y como dificultad adicional, habría que añadir los escasos márgenes que podrían conseguir  con este modelo de negocio, frente a los que están acostumbrados, pero la realidad de las cosas suele ser tozuda y al final, seguro que veremos este tipo de alianzas en el sector.

2.- Millenials

En pura teoría, este segmento de la población, parece el mas adecuados para adoptar soluciones de inversión a largo plazo con “robo advisor”. Están acostumbrados a funcionar de manera digital para todas sus actividades diarias, no sienten esa necesidad de asesoramiento humano, valoran mucho las bajas comisiones (aunque esta claro que a todos nos gusta pagar pocas comisiones) y son los mas alejados del síndrome de Estocolmo bancario, que atenaza a buena parte de la sociedad española.

En España, quizás no sea tan obvio como en otros países, por la despreocupación innata al futuro que tenemos y por  los bajos salarios y precariedad en el empleo, que les impide ver que, simplemente dejando de fumar o de tomar la caña diaria y ahorrando esos 5 euros al día y por la magia del interés compuesto, podrían jubilarse millonarios…

Es una generación, que desde luego no parece que vayan a cobrar nada de las pensiones publicas, vista la incapacidad de los políticos para hacer los cambios urgentes y radicales que necesita el actual sistema público, por lo que su necesidad de invertir a largo plazo es muy necesaria.

3.- Baby Boomers

La generación perteneciente al “baby boom” también están descubriendo las bondades de los “robo advisor”, siendo de los segmentos de la población que mas peso tienen en alguno de estos jugadores en EEUU, así en el servicio que tiene Vanguard, 2/3 de sus clientes pertenecen a esta generación y más de la mitad de los clientes de Schwab´s son mayores de 50 años.

Esta generación, como es lógico, tiene mucho mayor poder adquisitivo que los millennials, estando acostumbrados a recibir asesoramiento financiero y entienden muy bien lo que supone para su rentabilidad, el ahorro en comisiones y las bondades de la inversión pasiva a largo plazo,  por lo que es un “target”  muy adecuado para los gestores automatizados, aunque en algunos casos necesitan un empujón “humano”, para salir de la zona de confort, donde les tenían “alojados”, las tradicionales redes comerciales bancarias.

4.- Altos patrimonios

Este grupo, por decirlo de alguna manera, posee el control sobre los gestores automatizados, ya que la mayoría de los activos gestionados en dichas empresas en EEUU, esta en manos de este pequeño segmento de la población, así simplemente con que parte de sus altos patrimonios, lo inviertan en “robo advisor”, tiene un impacto muy significativo en el volumen gestionado por los mismos.

Así, el 40% de los altos patrimonios en el mundo, según diversos estudios, están considerando usar estos sistemas automatizados, por lo que en los próximos años veremos como esta tendencia se va haciendo realidad, como ejemplo, My Private Banking realizó una encuesta a 600  ”ultra ricos” en los EE. UU y en el Reino Unido y descubrió que más del 70% de los encuestados, piensa que las herramientas de inversión en línea y automatizadas, pueden afectar positivamente para el asesoramiento y la toma de decisiones de donde y como invertir sus patrimonios.

Además, la adopción de gestores automatizados está sucediendo más rápidamente en el segmento de altos patrimonios, que en el segmento masivo, resultando en una penetración del 43% y 17%, respectivamente.

Estos datos refutan la soberbia con que determinadas bancas privadas y gestoras de fondos en España, observan el fenómeno de los “robo advisor”, como si estuviesen protegidos de esta tendencia, por los altos patrimonios de sus clientes.

5.- Cualquier inversor

En los próximos años y tal y como ha sucedido en otras industrias, gran parte de la industria de los servicios de inversión será digitalizada y arrasará mucho de los modelos que parecían inmutables, según un estudio de Business Insider y para el año 2020, el 10% de los activos gestionados en todo el mundo, será bajo la modalidad de la inversión automatizada, creando un efecto bola de nieve que beneficiara a todos los inversores, al favorecer la reducción de las comisiones de la industria y el desnudar tantas mitos en los que se sustentaba. Una industria multimillonaria, pero con los pies de barro.

Además, España, por el férreo control que hasta ahora han impuesto los bancos tradicionales, en la distribución de estos servicios de inversión y una vez se les caiga el velo a los inversores que siguen confiando en ellos, se configura como uno de los países donde este modelo de negocio, tenga unas tasas de crecimiento mas elevadas, en un espejo tal y como esta sucediendo con la cuota de mercado que van ganando las gestoras independientes, en detrimento de las grandes fabricas bancarias.

¿Y tú, te unes a la nueva ola de la inversión pasiva automatizada?

Martin Huete. Julio 2018

 

Martin Huete

Vicepresidente Asociación Española Fintech & Insurtech. Co Fundador Finizens

4 comentarios

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  • Buen análisis Martin. Creo que sobre todo es una forma más barata de realizar las inversiones a través de un asset allocation predefinido, aunque creo que hay lugar para la gestión value en el asset allocation y ahí en mi opinión sí se justifica el asesoramiento. El problema como apuntas es que los “robo” desintermedian a canales tradicionales que pierden su justificación y que como dices tienen que buscar valor en el asesoramiento financiero o fiscal o simplemente sobrarán. Y eso implica entrar en terrenos donde no están cómodos, y donde la respuesta del cliente puede ser muy lenta (cuantos clientes en España realizan una planificación financiera y fiscal seria? La labor de creación de demanda se materializaría con esfuerzo y hay una visión de corto plazo.

  • Buenas tardes,

    mi experiencia en los robo-advisors es un tanto escasa, pero tampoco es que tengamos una oferta inmensa en España. He utilizado 2 roboadvisors distintos, aparte de haber contratado anteriormente a su predecesor, carteras gestionadas.

    Comparto mis conclusiones por si a alguien le pueden interesar:

    1) El último robo no me aportaba más valor que la contratación de un fondo global. El coste final también era muy parecido. Después de un año y pico de cliente salí, pues la ventaja de estar en un fondo de inversión, fiscalmente, es indudable. He seguido manteniendo la traza del comportamiento del robo, del fondo y de mi cartera, y sigue siendo líneas prácticamente “paralelas”. En cambio, me sorprendió la “agresividad” comercial del robo para mantenerme como cliente sin razones de peso

    2) El anterior robo tenía más perfiles, pero no era capaz de gestionar las órdenes directamente, por lo que me cansé de seguir sus órdenes. A su favor, es que el robo sí tenía opinión propia (a veces mejor que un fondo y otras peor…)

    3) Las carteras gestionadas solo servían para los intereses del banco. Yo pagaba el riesgo si se equivocaban y la comisión si acertaban.

    Como resumen, creo que todavía nos queda recorrido en el servcicio que presten los roboadvisor para ser una alternativa interesante como cliente.

    Y como bien escribes en el artículo, una vez delegado el asset en el roboadvisor, queda hueco para que el gestor se dedique al asesoramiento de la cartera. Pero para esto, en mi opinión, aún queda camino…

    Saludos

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